Inteligencia artificial: ¿ventaja o desventaja en la educación?

Carlos (nombre ficticio) cursa noveno grado en una institución pública de El Salvador y confiesa que en varias ocasiones ha utilizado la popular herramienta de inteligencia artificial ChatGPT-3 para hacer sus tareas. “Hay tareas que otras páginas o sitios web no me pueden ayudar a responder, (ChatGPT) hace que mi trabajo sea menos difícil. Lo he usado muchas veces y es muy útil”, dice.

ChatGPT-3, junto con herramientas de imágenes como Stable Diffusion, han ayudado a impulsar la conversación sobre las preocupaciones y oportunidades que ofrece la inteligencia artificial (IA) en los últimos meses. La educación, en particular, reconoce que estas tecnologías representan uno de sus mayores desafíos y debate activamente cómo pueden ayudar -o no- a los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Las discusiones sobre este tema ya forman parte del día a día en al menos tres instituciones de educación superior del país: la Universidad Francisco Gavidia (UFG), la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y la estatal Universidad de El Salvador (UES). ). Cuatro profesores coinciden en que ChatGPT-3 puede ofrecer ventajas, pero es necesario capacitar a docentes y estudiantes sobre su uso, ventajas y desventajas.

“No se ha planteado ninguna actividad que implique su uso (IA), pero próximamente lo vamos a hacer en algún trabajo grupal con los alumnos”.
Carlos Monterosaprofesor de la UCA

ChatGPT-3 afirma en sus redes sociales que su misión es «brindar respuestas útiles y precisas a las preguntas de los usuarios y mejorar su comprensión de diferentes temas», mientras que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lo describe como «un modelo de lenguaje que permite a las personas interactuar con una computadora de una manera más natural y conversacional».

Pero la pregunta que surge en este contexto es qué tan beneficioso es para los estudiantes usar IA para hacer sus tareas sin plagio. Para Óscar Picardo, docente e investigador de la UFG, es importante que se establezcan métodos de verificación de la información, porque este tipo de tecnología no es infalible. “Si lo encauzamos pedagógicamente bien, no hay riesgo de hacer trampa y si además creamos métodos de verificación. Por ejemplo, le doy un trabajo a un alumno y le digo que lo presente y le pregunto por qué usó esa idea , de dónde lo sacó. Ese enfoque depende de la creatividad de cada docente”, dice.

Ada Zarceño, directora y docente del Departamento de Educación de la UCA, considera que la innovación en los métodos de enseñanza es importante ante este desafío. “Se trata de ver cómo evaluamos, repensar cómo generamos el aprendizaje porque los estudiantes también cambian su forma de pensar y a veces todavía estamos con estrategias anteriores, tratando de aprender algo para el futuro, entonces se convierte en una verdadera ambigüedad”, destaca.

Pero la irrupción de la IA y ChatGPT-3 ha traído consigo una sobreinformación, lo que ha generado temor en algunos docentes de la UES. El profesor Rafael Paz Narváez, director de la Escuela de Graduados de la Facultad de Ciencias y Humanidades de la UES, explicó que ha llevado el tema de la IA al Comité Técnico Académico, donde percibió una mezcla de curiosidad y temor. “Para algunos profesores es una novedad, hay reacciones de curiosidad y en algunos casos de miedo. No tengo ninguna duda de que en más de un profesor hay (miedo) a un relevo generacional, que puede ser traumático o no”, indica.

Una de las desventajas que los expertos han identificado en la IA, concretamente en ChatGPT, es la falta de precisión en los datos, así como su sesgo.

Y es que a este modelo se le puede pedir que realice un ensayo, una novela y los profesores que lo han puesto a prueba dicen que la redacción, la semántica es muy buena, pero el rigor debe ser la corroboración de los datos. Siempre. Carlos Monterrosa es profesor del Departamento de Sociología y Ciencias Políticas de la UCA, y admite que para él “sería un reto encontrar mecanismos o formas en las que pueda garantizar o tener la certeza de que el alumno puede utilizar la herramienta. no se trata solo de copiar y pegar (…), debe haber un ejercicio más de análisis, de reflexión intelectual”.

Mayor precisión

Christian Aparicio, Director Nacional de Educación Superior, dependencia del Ministerio de Educación (MINED), considera que la visión sobre el tema es más proclive a explotar las ventajas que ofrece la IA. Uno de ellos, en el caso de ChatGPT, por ejemplo, es su «precisión» a la hora de captar toda la información disponible en Internet sobre un tema, apunta. Un inconveniente, añade, está relacionado con esta capacidad. “Si no soy preciso (con lo que pido la herramienta), hasta me va a dar información de la vox populi, porque en Internet hay de todo. Puede ser que en el camino arregle esa falla, pero hoy agarra todo lo que está disponible y no todo es información pertinente», explica.

“La inteligencia artificial tiene una limitación dentro de los procesos de las redes neuronales artificiales, la parte emocional no se ha logrado”.
Óscar Picardoprofesor en UFG

La funcionaria asegura que el tema ha sido abordado en los espacios denominados “Conversaciones Significativas”, donde participan estudiantes universitarios, y también forma parte del proceso de certificación de profesores lanzado recientemente.

Este diario buscó al MINED para conocer su posición sobre los posibles aportes de la IA en la educación básica y media, pero no hubo respuesta.

Tareas pendientes

En un foro organizado por la UNESCO la semana pasada sobre ChatGPT y la educación en América Latina, los disertantes señalaron que uno de los desafíos para adoptar la IA y todos sus modelos es un buen acceso a la conectividad y la equidad, es decir, que todos estén listos para usarla.

Ada Zarceño, de la UCA, coincide en que El Salvador aún tiene una brecha digital por cerrar. “Como país tenemos ese desafío, identificar cómo ayudamos a los que tienen menos acceso y al tenerlo que sea de calidad”, dice.

El dato oficial más reciente sobre la cobertura de Internet es de 2021. En ese año, menos de la tercera parte de los hogares salvadoreños (28,63%) reportaron tener acceso a Internet, pero la cifra es aún menor en las zonas rurales, donde apenas el 8,42% cuenta con este servicio.

Sobre los usos
ChatGPT tiene muchos usos. Entre ellos, se puede utilizar para el diseño de investigaciones, la recopilación de datos, el análisis de datos y la escritura. La sugerencia de los expertos es que todo debe ser verificado.

Desafíos e implicaciones éticas del chatgpt en la educación superior

La Unesco enumera varios factores que se han encontrado con el creciente interés en AI y chatgpt. estos son:

integridad academica
La principal preocupación que ha planteado ChatGPT en la educación superior se relaciona con la integridad académica. Las instituciones de educación superior, los educadores y las educadoras han dado la alarma sobre el aumento del riesgo de plagio si los estudiantes usan ChatGPT para preparar los exámenes.

falta de regulación
Actualmente, ChatGPT no está regulado. El desarrollo exponencial de ChatGPT ha causado preocupación a muchos, lo que llevó a un grupo de más de 1000 académicos a publicar una carta abierta pidiendo una pausa en el desarrollo de la capacitación en sistemas de IA.

sesgo cognitivo
ChatGPT no se rige por principios éticos y no puede distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, lo verdadero y lo falso. Esta herramienta solo recopila información de bases de datos y textos que procesa de Internet, por lo que también aprende los sesgos cognitivos que encuentra.